domingo, 4 de abril de 2010

Fresh Tendrils

Ayer tarde estaba muy tranquila... tanto que me la ganó el sueño. Eso es es muy bueno, ya que siempre que tengo problemas, me agarra insomnio.

Estaba feliz por eso, pero después de unas cuantas pesadillas desperté como a las 6 de la mañana (cosa no muy grata para un día domingo). Desperté angustiadísima porque mis sueños querían decirme algo, querían decirme la verdad. La verdad es que si importaba lo que estaba pasando en mi vida. Que estaba auto engañándome al pretender estar tranquila con respecto a que mi vida se caía a pedazos.

Mi manera de ser, siempre fue luchar... pero ahora estaba renunciando.
Estaba renunciando a todos esos sueños que eran lo más hermoso de mi vida.
Estaba renunciando a todo aquello que me hacía sentir orgullosa.
Porque estaba tan cansada, atrapada, decepcionada y con un dolor insoportable.

Creo que por ahora comenzaré por levantarme, pero aún hay muchas cosas en qué pensar.
Todavía no sé que va a pasar en el futuro, todavía no sé cual camino es el correcto. Pero supongo que abdicar no siempre es malo, ni luchar siempre es lo correcto.